jueves, junio 28, 2007

XILOFONÍA

Hoy al mediodía se metió Karen a la conversación. Almorzábamos y de pronto llegó a la mesa junto a la lluvia detrás de la ventana. La pequeña pelirroja se sentó en mi memoria a conversar.

La última vez que vi a Karen teníamos seis o siete años. Ella era mi compañera de kinder y nos sentábamos cada uno en un extremo del salón. Desde nuestras sillas nos mirábamos y nos subían los colores.

Nunca cruzamos más de un par de palabras. Jamás nos besamos, Nunca entrelazamos nuestras manos… bueno, solo en la “rueda, rueda de pan y canela”.

Amor, si hubo. Hasta los albores de mi adolescencia, siempre que llovía con fuerza, las gotas sobre los charcos susurraban la palabra “Karen”.

Efectivamente, era un sonido real y audible. Tenía cierto acento metálico como el de la tecla “número 4” de un xilófono de juguete.


Carlos Eduardo (comunicarlos)
Ciclo de Recuerdos

1 comentario:

Xiomy dijo...

me parece tierno...