viernes, diciembre 22, 2006

CON EL PERDÓN DE LOS OPTIMISTAS...



Otro año termina,
Luces multitonales
Alumbran su despedida.

La muerte rutinaria
Visita a los años moribundos.

Atrás quedan los cadáveres:
Trescientos sesenta y algo…
Uno más uno menos, bah!
Y “nosecuantos” millones de latidos
¿Quien le presta atención a eso?

¡Yo no!

Soy otro amasijo más de carne,
Solo que un año más viejo…


Carlosé



    martes, diciembre 19, 2006

    OTRO AÑO "NUEVO".

    Reflexión de Carlos Eduardo Vásquez a propósito del fin de año.

    Año 2000. Publico mi primer libro de poemas. Soy un escritor activo, pero no le he escrito una sola línea a mi esposa en toda mi vida. Tengo dos hijos preciosos, pero los veo poco. Vivo una vida de bohemia, licor y relaciones extraconyugales. No respeto mi hogar, por que me encarcela el alma y me obliga a encontrarme con esa realidad que no quiero afrontar. Frase de cajón que me habita: “la casada es ella, yo no…”. Acaban de recibirme de nuevo en mi casa, después de mi última infidelidad. Mi esposa llora todo el tiempo. Hace demasiadas preguntas. Me da vergüenza contestar.

    El dinero se acaba. La época de prosperidad terminó. Se me había olvidado hasta subirme a un bus. No queda nada… o mejor, quedan muchas deudas por pagar y una familia sin provisión.

    En el dolor, descubro que mi caparazón se rompe y un hombre diminuto emerge. En algún momento, alguien me habla de Dios. Estoy desesperado… le creo. Poco a poco, mis ojos empiezan a enfocar lo verdaderamente importante. Un amor febril por mi esposa y mis hijos me abunda. ¿Cómo pude ser tan estúpido?

    En ese momento, empiezo a estudiar otra vez. No en un aula de universidad sino en la vida misma. La gente se ve diferente ahora. Las heridas han empezado a cerrar dentro de mí, dentro de mi esposa, en mis hijos y en aquellas personas a quienes mi comportamiento ofendió. La mayoría me han perdonado.

    Recuerdo que por estas fechas hace varios años nací de nuevo. Este mes, completo un nuevo año en mi infancia espiritual. Termina otro año más en mi larga lucha y estoy cansado. Pero, aunque soy un sobreviviente de este país y carezco de muchas cosas materiales, no regresaría de nuevo a mi estado de pobreza interior y a mi falta de responsabilidad por que ahora disfruto de la vida y de la alegría de tener a Dios en mi corazón.

    sábado, diciembre 16, 2006

    BESO, BUSETA Y MARTILLO

    Por Carlos Eduardo Vásquez.
    La mujer traía un niño en brazos.  De pronto, una moneda de doscientos pesos rodó accidentalmente a sus pies. Ella se agachó a recogerla y al incorporarse nos encontramos cara a cara a través de la ventanilla del microbus. Su rostro de pobreza se iluminó un momento y me lanzó un beso sin malicia. Yo le di las gracias con una sonrisa mientras el vehículo arrancaba de nuevo y su imagen desvalida se quedaba de pie junto a la acera.

    La pasajera del asiento de adelante fue testigo de la escena, y se volteó para ver el objeto del homenaje. Me examinó con curiosidad y suspiró altanera como diciendo: “No es usted gran cosa.”

    Comentario:Si yo tuviera las llaves del cielo, la primera mujer y su hijito entrarían allí sin mayor trámite. Mientras que la terrible pasajera del micro tendría que responder primero una pregunta clave, algo así como:  "conteste usted sin demora de qué manera la simpleza es una maravillosa explicación al ejercicio diario de vivir?


    viernes, diciembre 15, 2006

    Y el Niño Orinó...

    Escrito cotidiano por XIOMY.

    Esta vez “El niño” me incita a escribir. Sí, ese fenómeno que el 11 de diciembre me hizo hacer una fila de dos cuadras y esperar un par de horas para tomar un taxi colectivo desde Medellín hasta Girardota. El relato comienza en el momento en que me subí al taxi... El primer tema fue una explicación prolongada sobre la deficiencia del trasporte ese día: hubo una inundación, el agua llegaba hasta la mitad de las puertas de los carros, la autopista estaba hecha un caos, etc. El conductor fue muy conciso en los detalles. Ahí supimos lo que nos esperaba. ¿Qué hacían cinco personas distintas, encerradas seis horas y media en medio de un trancón? Pues, reírnos, comer y conocernos.

    Estábamos la señora Amparo que trabaja en la alcaldía, Jaime que es mecánico automotriz, José Luís quien es dueño de una zapatería, Miguel quien era el conductor del taxi y yo, trabajadora social y universitaria. Doña Amparo empezó con unas galletas dos horas después de haber abordado el vehiculo. Luego Jaime compro empanadas - no las probé pero se veían buenas-. Yo continué con yogures porque, a pesar de que llovía, en el carro hacia mucho calor. Finalmente, José luís nos regaló chicles. El conductor nos propuso irnos por Machado y todos aceptamos. Llegamos a un punto donde duramos una hora y media, así que decimos buscar salida por otra parte. Comenzamos por Aranjuez, pasamos por el Barrio Popular dos y salimos por Acevedo.

    Comentarios:

    Muchos. Yo por ejemplo dije que me habían caído muy bien, y que por ese motivo los invitaba a observar las luces de las casas y calles por donde pasábamos. Miguel mencionó que “el niño” se había orinado. Jaime respondió que si, que este año “el niño Jesús” se iba a mojar. Doña Amparo, muy amable, le explico a Jaime que Miguel se refería al fenómeno de “El Niño”. Al final José Luis dijo: “A estas alturas, ya estaríamos en la costa". Todos sonreímos porque en realidad parecía un paseo. Fue divertido darle la espalda al mal genio y al desespero y por el contrario asumir una actitud altruista, amable y paciente. Aunque suene a frase de cajón, comprobé que “uno sabe a que horas sale, pero no a que horas llega”.

    ¡Si es que llega!

    miércoles, diciembre 13, 2006

    msn


    Escrito Cotidiano surgido de una herida en el orgullo de Carlos Andrés Arango

    Cuando entras a http://www.checkmessenger.net/ y, luego de ingresar tu usuario y tu contraseña, verificas en la lista de tus contactos de MSN quién te ha bloqueado, eliminado o agregado, una serie curiosa de sensaciones te recorren. Hay varias razones; intento aquí un cierto mapa de esas geografías emocionales.

    El rol socializador del mensajero es creciente: los últimos tres novios de mi hermana han aparecido en su vida gracias al Messenger; cuando entro cualquier día antes de las ocho en la mañana, veo cómo cada uno de mis amigos (en un orden casi exacto cada día) inician la lluvia de letreros en el borde inferior derecho de la pantalla anunciando que Miguel, La Pequeña iSa, Lulu, Andrés, Mariachapola, Sebastituta, etcétera, etcétera, acaban de iniciar una sesión. Es una danza. Algo similar ocurre en la noche, aunque en órdenes diferentes.

    Pues bien, alguna vez en medio de la danza apareció un anuncio que prometía identificar “quién te ha eliminado de su msn”; así fue como -ni corto ni perezoso- ingresé a la mencionada página.

    No es un ejercicio recomendable para quienes sean egocéntricos, egoístas o vanidosos. No deja de generar preguntas por qué éste o aquél otro bloquearon el contacto de uno en su lista personal. Que el infinito grupo de los “ex” (novios, compañeros, amantes, amigos, vecinos…) lo tengan a uno excluido de su circuito es apenas normal; pero que algunos a quienes uno consideraba cercanos, cuando no íntimos, también lo hayan bloqueado o eliminado, no deja de producir contrariedad.

    En fin… dejar de hablarle –o escribirle- a alguien, no pasarle al teléfono, evitar encontrárselo en la calle, o aun no contestar su saludo, son acciones que configuran La Cotidianidad.

    lunes, diciembre 11, 2006

    Qué es lo que pasa

    Escrito cotidiano a manera de "queja y/o reclamo" por Carlos Andrés


    Sábado, 1:00 p.m. Sala uno del Colombo; estamos viento Te querré siempre, obra maestra de Rosellini, y que es la última película del ciclo que Kinetoscopio le dedicó al director italiano. Ha empezado la música que su hermano magistralmente compuso; algunos retrasados siguen entrando a la sala. Vamos en 25 minutos de historia; suena un celular. Es del sujeto de al lado. Primera pregunta: ¿por qué no lo pone en silencio? El tipo saca el aparato del bolsillo y se lo lleva al frente de sus ojos (como quien desea mirar quién es y busca la tecla rojita para rechazar la lamada; al menos eso quise creer). Y contesta; sí, contesta. Pensaría uno que para decir entre balbuceos que no puede contestar; pero no: recibe la llamada, la desarrolla, pregunta -con el volumen correspondiente a estar conversando en una calle del centro de Medellín- por la identidad de su interlocutor; luego de varios minutos precisa con quién está hablando, y -ahora sí- reinicia su conversación. Ha hablado cerca de cinco minutos en una sala de cine en plena función de un clásico (aunque bien podría ser cualquier artículo de consumo al que nos tiene bien acostumbrados Hollywood), y se ha quedado tan tranquilo como si nada.

    Mis 27 años ya me hacen sospechar de que estoy viejo, y que por lo tanto soy más vulnerable a lo que para mí son imprudencias de otros más jóvenes que yo; en mucho eso puede ser cierto, aunque el tipejo éste tiene el doble de mi edad. Igual, ya he sabido por boca de otros que mi personalidad tiende vertiginosamente a hacer de mí todo un psicorrígido; y se sabe que con a llegada de la adultez ese tipo de rasgos se acentúa. Finalmente quiero dejar de dar vueltas y llegar a la conclusión que desde siempre tuve para mí: hay gente muy mal-educada.

    jueves, diciembre 07, 2006





    Estos son los cuerpos que produce la anorexia.


    Estas fotos se las debía a ustedes del ESCRITO DE XIOMY.





    ESTACIÓN

    por Diana Montoya.


    Aborda en la primera estación, baja en la última;
    es la décima vez que lo atraviesa la ciudad
    ¿huye?, ¿de que?, no lo sabemos…no lo sabe.

    Se detiene y mira, parece recordar; retoma su camino
    Y ya son más de quince las heridas hechas por
    la ciudad o por él…aun no lo sabe…aun no lo
    quiere saber. Quienes lo miramos nos preguntamos
    ¿Cuando comprenderá que huir no sirve para olvidar?

    domingo, diciembre 03, 2006

    La Pregunta del Millón

    Por Germán Gil.

    Alexis con su comentario en la caja de mensajes me hizo recordar un acontecimiento que hizo que las disculpas de los estudiantes en mi universidad pasaran a ser historia…

    Un día (cuenta la historia, creo que ya es mito), le sucedió algo parecido a lo que le aconteció a Alexis, era día de finales en la universidad y cuatro de los mejores amigos no llegaron a tiempo a presentarlo. Al terminar el examen, los alumnos fueron donde el profesor que tenía fama de ser muy estricto y de no ceder ante ninguna disculpa y le suplicaron dejarles presentar el examen. Ese día fue distinto y el catedrático los escuchó con mucha paciencia, uno de los alumnos tomó la vocería y argumentó: ¨Profe, veníamos en el carro y se nos pinchó una llanta”.

    El profesor les dijo: “Perfecto, les voy a dar la oportunidad de presentar el examen con una condición: les hago una sola pregunta, si la pasan aprueban, si no, repiten ¿qué les parece?”

    Los estudiantes aceptaron.

    Los ubicó a los cuatro en cada esquina del salón y les dictó la pregunta…

    ¿Cuál de las llantas del carro fue la que se pinchó?

    ……

    Alexis, ¿la moto se te varó por llanta o por gasolina?

    sábado, diciembre 02, 2006

    COMPLOT EN DICIEMBRE

    Por Xiomy.


    Por favor, si alguien sabe que es bueno para el agotamiento; dígamelo… Me sirven baños de… puedo tomar… o cualquier menjurje, según las abuelas.
    Yo siempre he vociferado lo bueno y satisfactorio que es tener dos hogares; en parte por que son totalmente opuestos, y lo que le falta a uno lo tiene el otro.


    Todo comenzó este viernes a las 4 de la tarde. Con mi mamá y mi tía:
    Ellas: “Mara, porque no lavamos la casa, ya viene diciembre y que pereza que nos coja con mugre.”
    Yo: “Mañana no puedo, tal vez el domingo.”
    Ellas: “No, ya.”
    Yo: ¿Ya?...bueno, si no hay de otra…


    Pusimos manos a la obra. Cuando estábamos lavando el antejardín, empezó a llover. Entre lluvia, escobas, cepillos y jabón pasamos una hora. Desde entonces vengo con una gripa muy fastidiosa.


    Ayer, mi madrastra dijo: “Debemos lavar la casa mañana, para poner los adornos el jueves porque no nos puede coger diciembre con la casa sucia. Yo me quede callada y mi papá dijo: “Me parece muy bien”.


    Mi casa tiene tres pisos. Mi madrastra insistió en que el mezanine también había que lavarlo. Empezamos a las once y cuarenta y cinco de la mañana con música de navidad. A mi madrastra le encanta. No tengo nada contra la música. Es más, al principio me reía de las ocurrencias de sus autores. Pero después de tres horas de lo mismo, ya se volvió cansón. Hasta mal genio me estaba dando. Cuando llegamos al primer piso, donde queda el garaje, mi pieza y una pequeña sala… ¡Sorpresa! Estaban inundadas, mis zapatos mojados y alguna ropa salpicada.


    Después de todo el trabajo, sumado al cansancio y al dolor en los brazos por la lavada de la casa de mi mamá, mientras tomaba un baño tibio, pensé que por esa vez no quería tener dos familias. Sería menos agotador si todos viviéramos juntos, si los ex -esposos se hablaran al igual que los padrastros, que los hermanitos jugaran… en pocas palabras, sería mejor que todos viviéramos en una casa.


    Estoy por pensar que todo fue un complot, no de mis familias contra la mugre sino contra mí. Parece que me quisieran ver un mes con gripa y varios días con dolores musculares.
    ¡Ay diciembre, si esto es empezando...¡


    Por eso, si sabe de algún remedio casero bueno y efectivo, hágamelo saber.

    viernes, diciembre 01, 2006

    Otra vez Navidad...

    Por Carlos Eduardo Vásquez.

    El texto de Angela Cardona que cito a continuación apareció en la última edición de El Informador de Comfama. Lo extracté por que se parece mucho a la opinión personal que tengo de las fiestas de fin de año en nuestro país:

    “Lo cierto es que Navidad no es diciembre, en sentido de que la mayoría de las personas se refieren a este mes: “¡Llegó diciembre!”; para justificar fiestas intempestivas, gastos desaforados, altos en las responsabilidades. Diciembre significa para muchas personas, sea que lo vean en buenos o malos términos, excesos en la comida, en el licor, en los gastos, en la euforia. En otras palabras, enfermos, borrachos, deudas, pólvora y conflictos; eso es diciembre. Navidad es otra cosa.”

    No Quiero ser aguafiestas, pero en mi concepto, nos olvidamos que la Navidad es para conmemorar un cumpleaños. El cumpleaños de Jesús.