miércoles, mayo 20, 2009

Mi primer desnudo público

Al principio sentí frío. Los nervios en alerta frente a la decisión de desnudarme. Finalmente, el consuelo que trae consigo el diluirse en la masa y la ruptura del tabú que asesina los reparos. La ropa en el suelo susurraba la ausencia de un ser humano y exhalaba una tibieza postrera. Ver la foto en Escritos Cotidianos.

(Homenaje a Spencer y a sus desnudos colectivos)

-Carlos Vásquez-

martes, mayo 05, 2009

A TODOS LOS "CARICIO-DEPENDIENTES"


Como dice Carlos Arango, parodiando a la Chimultrofia: "hay cosas que ni qué...".

Tato fue abandonado a una edad en la cual ningún ser vivo puede sobrevivir sin su madre, y tuvo que ser alimentado con leche tibia a través de un cuentagotas. Esto, desde luego, le ha causado un trauma severo. Un “rayón” en la cabeza, diría yo. La falta de afecto al inicio de su vida, lo ha llevado a desarrollar una adicción. El pobre gato es “caricio-dependiente”. Quiere ser acariciado desde que se levanta hasta que se acuesta. Toda mano le sirve, no hace distinción de piernas y el contacto físico es su vitamina.

Sin embargo, su euforia afectiva y su embriaguez sensorial son de corta duración, pues, a los cinco minutos entra en un estado catatónico precedido de un profundo suspiro.

He hecho averiguaciones para determinar si una sobredosis de afecto lo podría matar, pero, aparentemente, de amor no se mueren sino los románticos desahuciados. Mientras tanto, me he propuesto crear un club de “Cariciómanos Anónimos”. Mi familia ya ha sido debidamente inscrita y aprobada…

Tato es el encargado de escribir los estatutos.

--Carlos Vásquez--