martes, noviembre 14, 2006

El poder de la siesta

Escrito cotidiano por Isabel Cristina Restrepo


Creo que el acto de dormir está subestimado en estos tiempos. Muchas personas ni siquiera le dedican el tiempo que su cuerpo necesita para recuperarse de un día o una semana de trajines y carreras. Pero más allá de darle un respiro al cuerpo y recobrar las energías físicas, dormir ayuda a escaparse por unos minutos, o unas horas (dependiendo del dormilón) de la realidad que a veces cansa. Así, la mente también se recarga de energías cuando a uno se le olvida todo lo que tiene por hacer y se entrega a los placeres que Morfeo ofrece… especialmente cuando uno tiene sueños agradables y no pesadillas.

Una buena siesta nos permite dejar de lado por un momento las preocupaciones por la gran cantidad de cosas que tenemos que hacer en tan poco tiempo, o las tan pocas cosas que tenemos por hacer en una gran cantidad de tiempo… y por eso dormimos, unos con el fin relajarse un momento y tener energías para comenzar otra vez, y otros, para matar el tiempo porque no hay nada más que hacer y nos aburrimos de tanto pensar y planear. Es muy claro que me cuento entre las personas del segundo grupo en este momento, y es precisamente por eso que tengo tiempo de disertar ahora sobre la siesta… ¡Porque no tengo nada más que hacer! Pero en todo caso, mi consejo para el lector (si es que no se aburrió de leer en las primeras líneas, o no tuvo tiempo de terminar) es: ¡Tómese unos minutos o unas horas, y dése una siesta! Verá que no es tan malo (y al contrario puede encontrarle el encanto) abandonar la realidad y dejarse seducir por las maravillas del mundo onírico y fantasioso que guardamos en el inconsciente (¿o subconsciente? No sé, la psicología no es mi fuerte).

En todo caso, ¿qué puede perder? ¿Tiempo? Bueno, un gran filósofo dijo hace poco que la vida no es una carrera de velocidad sino de resistencia, y ¿qué mejor manera de resistir que recargar baterías con una siesta?


3 comentarios:

Antonia dijo...

leer este escrito dan ganas de descansar. Estoy de acuerdo que dormir es lo mejor

Carlos Eduardo dijo...

Es mediodía y vine a la casa para almorzar...

No se si seguirte el consejo, pero la posibilidad de una siesta es bastante tentadora.

Anónimo dijo...

Dormir... de verdad que relaja.
Y eso de la resistencia, si que es cierto., bien teso aquel filósofo.