martes, septiembre 12, 2006

Intentos Aforísticos II

Conversar es el encuentro de dos mundos reales que virtualiza la explosión de muchos más mundos emergentes surgidos en ese constante ir y venir en el otro. Cada palabra es como una sal de plata que reacciona ante la luz. Contenida en el fondo de una recámara oscura, pronto alguien obtura y su contacto con el exterior genera figuras. Y fondos.

El devenir es consecuencia de que, del otro lado, está sucediendo lo mismo: mientras disparamos palabras alguien también lo hace (aunque sean silenciosas).

Juego de espejos superpuestos, una conversación es, así las cosas, un potencial acto de guerra.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me llama mucho la atención eso de “disparar palabras silenciosas” siempre pensamos en algo cuando escuchamos a alguien. Xiomy

Carlos Eduardo dijo...

Siempre he pensado que las palabras no son confites para ir regalándolas por ahi.

El asunto de con palabras es bastante serio.

Recuerdo un poema que publicaré luego donde se expone el asunto de las palabras y su trascendencia.