sábado, noviembre 10, 2007

En el mes de mi cumpleaños, me sucede algo así...

Por Carlos Eduardo


El viejo maravilloso me miró y dijo: “No te sientas mal por ser tan joven”. Sucedió el jueves anterior mientras participaba en un encuentro de poetas y escritores hispanos.

Yo no me sentía mal por que se que la juventud es una condición que se cura con el tiempo, pero me sorprendí con sus palabras. Analicé su significado y finalmente, le asigné al viejo un puntaje de 10 entre el tipo de personas que me gusta conocer.

Solo un ser humano fascinante puede decir algo tan profundo… “No te sientas mal por ser tan joven”. Desde ese día, lo repito mentalmente para añadirle matices a la afirmación.

Su mirada tenía ochenta años, pero sus ojos permanecían adolescentes. Hablamos un rato después de la reunión y luego se alejó conduciendo una silla de ruedas automática.

Activista político contra la discriminación hispana en Estados Unidos, puertorriqueño, vago y escritor… Así se presentó frente a una audiencia cuyo promedio de edad era 60 años.

Aclaro que no era yo el más joven, pero fui el único que se llevó de regalo esas palabras.

Desde entonces cambió mi idea de llegar a una vejez saludable… Ahora quiero llegar a la vejez y estar contento con mi condición.

3 comentarios:

Carlos Andrés dijo...

Qué bien. Yo estuve en un encuentro de escritores jóvenes... y el más joven era mayor que tú. De acuerdo: la juventud/vejez es un asunto relativo. Bendito sea Einstein.

Alyssa dijo...

LA VEJEZ ES LA EDAD DE ORO Y LA FUENTE DE LA SABIDURIA....AUN SOY JOVEN PERO LLEGARE A ESA EDAD CON ORGULLO , PORQUE HE PODIDO COMPARTIR CON PERSONAS QUE HAN SABIDO DARLE ALEGRIA A MIS DIAS...GRACIAS

Comunicarlos dijo...

Abajo los viejos... vivan los sabios llenos de años y vida.