viernes, febrero 22, 2013

Los Estudiantes Buseta

 Por Carlos Vásquez



Hay estudiantes que pasan por la universidad, pero parece que la universidad no pasara por ellos.  Si el objetivo de la educación superior es un ser humano transformado a través de la apropiación del conocimiento, el desarrollo de habilidades y la proyección de actitudes profesionales, entonces, ¿por qué habrá tantos estudiantes buseta?

                El estudiante buseta se caracteriza por ser impermeable a los cambios.  Sueña con un trozo de papel para colgar en la pared, pero no entiende el concepto de realización profesional,  jamás ve más allá de lo obvio y se jacta de que nunca va a salir del “garaje” de su ignorancia.

El estudiante buseta “recoge” conocimientos todo un día en la universidad, pero igual que el conductor de transporte público que descarga a todos sus pasajeros antes de regresar a casa, nuestro individuo descarga todo lo aprendido en una matera de su casa y le echa tierra encima al mejor estilo felino. 

                El estudiante buseta es el mismo ser humano el día que presenta su entrevista, en la mitad de su carrera y el día en que se gradúa.  Todos los días, nuestro personaje, con una actitud inamovible, impasible e irreductible, viene a clase, pero no aprende nada.  Simplemente, se baña y sale para la U, igual que una micro, que antes de cumplir con su jornada debe estar lavada para hacer en la calle la misma vaina de todos los días.

                El estudiante buseta nunca se sale de su trayectoria, igual que un carro de pasajeros al que no se le permite el “abandono de ruta”.  Nuestro terco individuo completa siempre el mismo recorrido… ¿Pasa por la universidad?, sí.  ¿Pasa por la cafetería?, sí. ¿Rumbea con los "parceros" los fines de semana?, sí.  ¿Vamos a estudiar?… ¡No! Mejor, dígale al estudiante de la silla de atrás, ese sí estudia.

                Los estudiantes buseta, en la mitad de su carrera, son incapaces de asumir una postura profesional frente a un reto sencillo.  Uno se asombra de que hubieran llegado tan lejos con el “motor” casi apagado.  Y es inevitable pensar: “Estos estudiantes son como las busetas de Rionegro que cubren la ruta 05… es decir, pasan por la Universidad todos los días, pero salen exactamente iguales.”

La invitación es a dejar de ser el estudiante buseta del grupo... Un nuevo semestre es la oportunidad perfecta para el cambio.  Y lo más importante... nuestra región necesita profesionales de alto vuelo y gran proyección.

1 comentario:

luis eduardo salas vasquez dijo...

pero no han hablado del profesor carro, el cual no le interesa ense;ar sino rajar , su clase dura 5 minutos y se larga , de 35 estudiantes se le rajan 34, como nadie vigila su pedagogia y sabe porque, para facilitarle las cosas al estudiante carro de su hijo que esta en una u privada porque el de la u p[ublica no pueda hacer postgrados ni doctorados de becas debido al promedio que el ocasiona