miércoles, septiembre 19, 2007

Ni con-Tigo ni sin ti

En algún ejercicio en clase de Publicidad, el profesor nos indujo a pensar que las marcas eran personas, y que por eso podríamos deducir, desde sus formas de interacción con nosotros, ciertos atributos de "personalidad". La idea, para entonces novedosa, es hoy una cotidianidad, una evidencia: nos vinculamos no tanto con productos sino con marcas. Y uno podría casi reconocer a una persona por sus marcas favoritas. En mi caso, amo a Fender, Apple, Nokia, M-Audio, iPod y Alfaguara, todas ellas muy diversas, pero que a diario tienen que ver conmigo.


Llevado este ejercicio, aunque con ideas nuevas, a una clase de Psicología, le pregunté a mis estudiantes cómo asociaban las marcas de los operadores celulares de Colombia con atributos de personalidad humanos. El ejercicio dio los siguientes resultados.

Comcel es un hombre, de unos 34 años, muy seguro de sí mismo, serio pero arriesgado, que es "el chacho del paseo" y actúa como tal. Muchos quieren ser como él, y como él lo sabe, se aprovecha de eso. Es el menos galante, aunque el más galán de todos tres. Es, además, seductor por su inteligencia, su capacidad de decisión, y su esfuerzo por ser él mismo.

Por el contrario, Tigo es un jovencito de 18 años, bastante intenso, que llama todos los días a preguntar si lo quieren. Da las mejores ofertas del mercado porque es tremendamente inseguro, y no le importa regalar flores y chocolates todo el tiempo. Teme que lo abandonen, a pesar de que su oferta no es tan mala como a veces parece que él mismo creyera.

MovieStar es una mujer, de unos 24, tremendamente inmadura, a quien todo el mundo se la "rumbea" y ella ni siquiera se entera. O tal vez sí pero se hace la que no. Es la segunda mejor oferta, pero en ocasiones ni ella misma lo cree. Es la que más ha cambiado de nombre, por eso no sabe muy bien quién es. Y lo mejor: vive de fiesta en fiesta. En el fondo todos saben que cualquier día se va.

Finalizado el ejercicio, una estudiante preguntó qué tanto estábamos hablando de las marcas y qué tanto de nosotros. La pregunta generó cierto silencio en clase. En ese contexto, era muy válido pensar que no nos referíamos tanto a rasgos objetivos de la marca, sino a percepciones prejuiciosas nuestras.

Por si las dudas, mi operador es Tigo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Interesante articulo. Aunque yo habria puesto a Comcel como una nena bien madura, atractiva y cautivadora. Y eso si, bien cara!! JEJEJEJEJE.